Mostrando entradas con la etiqueta Caribe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Caribe. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de noviembre de 2012

TIERRA Y MAR



Los manglares son reconocidos por ser ecosistemas anfibios es decir, ocurren entre tierra firme y el mar  conteniendo características propias de ambientes tanto terrestres como acuáticos. Su evolución a lo largo de la historia natural en las líneas de costa les ha conferido esta ambigüedad que tantos beneficios nos aporta como especie y los cuales hemos mencionado a lo largo de esta bitácora jornalística a modo de blog. Hoy repasando las expediciones que hemos realizado durante el año quiero mostrarles algunas imágenes aéreas que realizamos con mi mujer durante un transecto aéreo a través de la costa de la Reserva de la Biósfera de Sián Kaan, en la península de Yucatán, México.


La intención del vuelo era documentar la transición entre mar y tierra donde los manglares ocurren, bajo esta perspectiva tan única que es la aérea uno puede observar este cambio de forma paulatina y a su vez asombrarse de las texturas y colores de estos ambientes naturales. La primera imágen muestra el arrecife coralino de Banco Chinchorro situado frente a la costa, donde uno pudiera predecir un futuro afloramiento de tierra firme donde pudiera germinar una semilla de manglar. En la segunda imagen aparecen los mangles sinuosos de Sián Kaan que históricamente han sido tanto tierra firme como lecho marino y esta última fotografía muestra la Selva Yucateca tierra adentro, donde la mano del hombre ya está depredando los recursos de forma casi irrecuperable.

Es imperante concienciarnos del valor de cada ecosistema y saber que son únicos e irremplazables y sobretodo que su bienestar nos facilita nuestra existencia como especie a lo largo de la historia natural.




viernes, 19 de octubre de 2012

NOS ACERCAMOS AL FIN


Me acuerdo cuando iniciamos con Octavio y mi mujer nuestro periplo por los manglares de México, fueron una serie de llamadas telefónicas para coordinar bien la expedición. Octavio tenía que salir desde San Diego, California  y vernos en el aeropuerto de Cancún para recorrer toda la costa de Yucatán y gran parte de la costa del Pacífico en una sola jornada fotográfica sin precedentes la cual tenia como objetivo, evaluar a través de la fotografía las condiciones de un ecosistema único y a la vez en peligro. Hoy tras  varias jornadas similares en diferentes puntos de las costas mexicanas en la espalda ya nos encontramos en la fase final de esta aventura y personalmente puedo decir que la batalla no esta perdida, quedan muchos espacios donde los manglares están en excelentes condiciones y la fauna es abundante creando paisajes y espectáculos dignos de admirar, pelícanos anidando junto a otras tantas especies de aves,  aguas cristalinas con una ictiofauna variada y abundante y gente que protege y vive del manglar día a día.


Sin embargo no todo fueron buenos momentos, hemos sido testigos de la acumulación de basura flotante en las raíces de manglar debido a las corrientes caribeñas, de la desecación del manglar para la posterior construcción de infraestructuras hoteleras, hemos visto el turismo irresponsable en Áreas naturales protegidas emblemáticas y una serie de circunstancias y procesos de degradación que si no amenazan de forma inminente todos los manglares de México lo harán en poco tiempo, si no logramos cambiar la percepción de algunas personas que creen que los manglares son ecosistemas sin valor. Los manglares probablemente sean el ecosistema por excelencia que más beneficios nos ofrecen como sustento de vida y protección de las catástrofes ambientales.

martes, 17 de julio de 2012

OBSERVATORIO DE AVES


Indiscutiblemente los manglares son uno de  los ecosistemas que más beneficios ambientales nos aportan, como ya habíamos comentado en posts anteriores algunos de estos son, protección contra huracanes, mantener la línea de costa y ser los criaderos de las principales especies de peces de las que nos alimentamos. En términos de biodiversidad, también es uno de los ecosistemas más significantes ya que su condición de ecosistema transitorio entre el medio terrestre y el marino le confiere un sin fin de especies que lo habitan. El grupo de las aves tiene una presencia notoria en los manglares mexicanos y más si tenemos en cuenta todas las especies migratorias que provienen mayoritariamente del norte (USA y Canadá) pero también del sur (Centroamérica) y encuentran en este ecosistema una zona de alimentación y de anidación vital para su ciclo. Esta imagen fue tomada en un observatorio de aves de Isla Holbox donde literalmente las aves se posan a observar.


Esta imagen muestra como es la estructura del mangle rojo (Rhizophora mangle), el cual es la especie de manglar mexicana con una mayor tolerancia a la salinidad, en la parte sumergida aparecen las raíces acuáticas encargadas de absorber los nutrientes disueltos en el agua pero también grandes cantidades de sal. En la parte media surgen desde el agua y en forma vertical los neumatóforos, raíces que realizan la respiración aérea y expulsan la sal acumulada, finalmente y en la parte superior esta la copa del mangle que a través de las hojas se encarga de la fotosíntesis y como estructura facilita la anidación de las aves que mencionábamos en la foto anterior.

lunes, 9 de julio de 2012

“Economía verde”


Los manglares de la Península de Yucatán son extremadamente coloridos. Las aguas azul turquesa del Caribe Mexicano, los rosas de muchas aves y los verdes de los manglares, regocijan la vista de cualquier visitante.



Cruzamos a la isla de Holbox en un pequeño catamarán. Ahí nos recibieron pequeños taxis amarillos que nos llevaron a través de las calles del pequeño pueblo, con sus coloridas casa y restaurantes. Nos llovió mucho y apenas pudimos trabajar unos amaneceres y uno que otro atardecer. Pero con tanta biodiversidad y paisajes fue suficiente. Los flamencos, las espátulas, las iguanas, mariposas, una infinita riqueza de especies para enloquecer a cualquiera. Este es uno de los servicios ambientales que prestan los manglares y que no lo entendemos suficientemente. Tener y preservar una gran biodiversidad hace más productivos los ecosistemas que, a fin de cuentas, se traduce en más beneficios para nosotros.

De hecho, los manglares del Caribe lo demuestran perfectamente. Aquí se producen una enorme cantidad de pargos; peces que soportan una de las grandes pesquerías de México. También los robalos, las lisas, las mojarras, son ejemplos de las pesquerías que mantienen miles de trabajos en las costas de México y que se dan gracias a la presencia de manglares.



En 2008 colaboré en un estudio donde estimamos que el valor de los servicios que proveen los manglares a las pesquerías es de miles de dólares por hectárea cada año. Llegamos a esta conclusión a través de una combinación de estudios de campo, análisis geográficos y valoraciones económicas, y encontramos que una hectárea de mangle rojo, el manglar de franja que está directamente en contacto con el mar, mantiene una productividad pesquera anual de unos $37,500 dólares. Además, como parte del “interés” que arroja el capital natural, calculamos que el valor de una hectárea de los bosques de manglar rojo a largo plazo puede ser superior a los $600,000 dólares en un periodo de 30 años (tiempo equivalente a una generación humana).


No cabe duda, hay que cuidar los manglares para mantener los beneficios económicos de muchas comunidades costeras.



martes, 3 de julio de 2012

Y LLEGAMOS AL CARIBE...


Al fin ya hemos dado el salto al Caribe, tras reunirnos los tres expedicionarios Octavio Aburto, Perla Platas y un servidor hemos partido a Isla Holbox donde el clima no nos ha apoyado mucho debido a las fuertes tormentas que cada día nos complican un poco la fotografía. Sin embargo algunas tardes las condiciones nos permiten tomar imágenes un poco fuera de lo común donde la neblina desaparece la línea del horizonte uniendo el agua y el cielo.


Es increíble ver como una misma especie varía a lo largo de la costa mexicana debido a las condiciones ambientales como el clima, disponibilidad de nutrientes y substrato en las que se encuentra, un claro ejemplo es el mangle rojo (Rhizophora mangle) en la parte norte del Golfo de México alcanza alturas de no más de 2 metros sin embargo aquí en el Caribe ya hemos tenido la oportunidad de fotografiar ejemplares de más de 14 metros. Esperamos encontrarnos con más contrastes sorprendentes a lo largo de estos días de expedición que acaban de empezar en el Caribe mexicano.